22-01-2018

Por Ariel Sujarchuk

Unidos contra el ajuste

"Ya conocemos la fórmula que quiere aplicar el Gobierno y sus consecuencias"

 

 

Unidos contra el ajuste
Undidos, a esta embestida hay que ponerle un freno.

 

Las últimas PASO pusieron en evidencia la magnitud de las próximas elecciones generales de octubre. Será un momento de quiebre en donde el oficialismo puede profundizar su plan de ajuste o la ciudadanía volver a unirse para resistir las medidas del Gobierno. El desafío, en este escenario, es reconstruir una unidad política legislativa: rearmar un bloque de diputados y senadores capaces de frenar a Cambiemos.

Ya conocemos la fórmula que quiere aplicar el Gobierno y sus consecuencias están a la vista. Desde diciembre de 2015 la pobreza alcanzó el 30 por ciento, la desocupación se acomodó en las dos cifras, y mientras las tarifas de servicios públicos aumentaron exponencialmente, algunos sectores como los sojeros y las mineras gozaron de la quita de retenciones. Ese cóctel, mezclado con el regreso de la Gendarmería y los camiones hidrantes en las protestas sociales, dieron como resultado un modelo que expulsa a las mayorías. Un país para pocos. Si el Ejecutivo logró todo esto a pesar de no contar con el apoyo total del Congreso, ¿de qué son capaces si en octubre aumentan su número de bancas? ¿Hasta dónde pueden llegar?

El ajuste todavía puede ser más duro. En la agenda legislativa del Gobierno hay dos objetivos. Uno es la reforma laboral que planea, entre tantos cambios, extender la edad jubilatoria. No es una amenaza: lo manifestaron públicamente funcionarios del Gobierno. La otra reforma es tributaria, y su meta es ampliar el abanico de trabajadores que pagan el impuesto a las ganancias. A esta embestida hay que ponerle un freno. Hay que decirle basta.

Votar a otro espacio en octubre, no acompañar a Unidad Ciudadana, es abrir los portones para que estos proyectos -entre tantos otros- desfilen por el Congreso sin trabas. Es reducir la posibilidad de tener un espacio político capaz de hacerle frente al oficialismo. Es darle crédito a un Gobierno insensible, incapaz de conectar con las demandas de las clases más necesitadas. Por eso, en Diputados es fundamental aumentar el número de representantes que impidan esta arremetida. En el Senado la puja es más clara ya que solamente hay lugar para tres. Y en este momento la disputa no está entre Cristina Kirchner y Esteban Bullrich, sino en la tercera banca: en la que ocupen Jorge Taiana, quien trabajará para impedir la embestida del Gobierno, o Gladys González, una figura que se dedicará a apoyar sus crudas medidas. 

Octubre es una oportunidad para empezar a decir basta. Octubre es la primera chance de revertir el futuro del país. Octubre es el punto de partida